DECLARARACIÓN DE BOCA CHICA

Red de Cooperación Técnica en Biotecnología Vegetal (REDBIO/FAO)
Fundación REDBIO Internacional
Gobierno de la República Dominicana

DECLARARACIÓN DE BOCA CHICA durante el
“V Encuentro Latinoamérica y del Caribe de Biotecnología Agrícola”
REDBIO´2004

República Dominicana
25 de junio de 2004
 

“Biotecnología, generando prosperidad respetando la vida,
en América Latina y el Caribe”

En América Latina y el Caribe, aún persisten los grandes desafíos que ha enfrentado la humanidad en los últimos cien años y que limitan alcanzar el grado de desarrollo y equidad social que todos deseamos, en este nuevo siglo, para nuestros pueblos.

La pobreza e inseguridad alimentaria, epidemias, deforestación, contaminación del aire, los suelos y el agua, cambios climáticos, nuevas plagas y enfermedades de los cultivos y animales y recientemente, bioterrorismo afectan nuestras posibilidades. La persistencia de estos problemas, empero el esfuerzo desplegado por nuestros países, reclama un cambio de paradigma en una activa y concreta agenda futura que propulse el desarrollo regional. Un nuevo paradigma, inexorablemente, tiene que propugnar por el bienestar de la gente ante cualquier otra razón de índole político-económica.

El potenciar un modelo de desarrollo que procure la prosperidad y equidad colectiva requiere incuestionablemente del desarrollo y utilización sostenible de la biotecnología. La biotecnología, considerada por muchos el fenómeno científico-tecnológico más influyente en el quehacer humano de los últimos quinientos años, puede contribuir grandemente a la generación de prosperidad, hacia un mejoramiento de los niveles de vida de nuestras gentes.

La biotecnología puede ser usada para inducir incrementos en cantidad y calidad de alimento y hacer que este alimento esté disponible a la gente en tiempo y espacio. Con la presente tendencia de por un lado contar con menos tierra cultivable, agua y menor capacidad de retención hídrica de los suelos y, por el otro lado, mayor incidencia de plagas, enfermedades y estreses abióticos afectando a los cultivos y animales, se necesita la identificación de variedades y razas de animales con mejores características que nos faciliten remediar estos problemas. Semillas saneadas y con vigor, variedades de cultivos con genomas que confieran tolerancia biótica y abiótica, al tiempo que produzcan mayor biomasa por metro cuadrado y por unidad de insumo estratégico (agua, nitrógeno, energía, entre otros), son necesarias para sustentar una seguridad alimentaria de 8 mil millones de personas para el año 2030.

La biotecnología en sus recientes aplicaciones, no sólo facilita un incremento en la productividad agropecuaria, forestal y pesquera, sino que, además, viabiliza una mayor producción y diversificación de los insumos esenciales para la vida, a partir de materias primas renovables. Se incluyen entre estos insumos elementos nutricionales de la dieta humana y animal, metabolitos medicinales, combustibles y textiles. Por otro lado, con los avances en varias áreas de la biotecnología, como la industria de bioprocesos, bioprospección y diagnóstico, también se le agrega valor a las materias primas, mientras se maximizan las utilidades de los bioproductos. Por ejemplo, la biotecnología comienza a ser una herramienta importante en servicios ambientales, frente al desafío que representa el manejo y reciclaje de deshechos y la gestión ambiental, elementos necesarios para la sostenibilidad de los sistemas productivos.

Dentro del contexto anterior y frente al avance de nuevas enfermedades y situaciones abióticas desfavorables, la avanzada científica en genómica y la medicina pronostican extraordinarias nuevas capacidades para medirnos a esos desafíos. Los países de América Latina y el Caribe, con el 50% de los recursos genéticos cultivables del mundo, con una firme convicción y apertura política, deben descifrar genomas animales y vegetales propios como puertas de enlace, integración y acceso a la bio prospección y el mejoramiento genético.

El desciframiento de los genomas animal y vegetal es la ventana hacia el desmantelamiento de misterios milenarios en el ámbito de la salud animal y vegetal. Todos debemos ser partes de esta histórica era, no sólo presencialmente, sino pro activamente; para vivir más, para vivir mejor.

En Latinoamérica y el Caribe también debemos ser sensibles al problema de la desertificación y el agotamiento progresivo de los recursos naturales, lo cual se agudiza con el tiempo. A pesar de que la biotecnología vegetal puede ser utilizada para enfrentar estos problemas, el esfuerzo ha sido mínimo en este sentido. Es urgente la obtención de especies forestales con altos grados de tolerancia a sequía, a altas temperaturas y a niveles altos de sales. Este elemento es de importancia suprema en nuestro reto de contribuir al equilibrio ecológico y la armonía de los elementos de los ecosistemas.

Las aplicaciones de la biotecnología en el saneamiento de suelos, aguas negras y en el manejo de deshechos industriales han sido usadas sólo mínimamente en la región. Existen filtros microbiológicos de gran uso en la remoción de metales pesados de los suelos y aguas negras. También se han desarrollado bioprocesos para convertir los deshechos municipales e industriales en energía, biofertilizantes y agua inocua. Es por lo tanto necesario promover la investigación y el desarrollo de paquetes biotecnológicos que puedan resultar en la preservación de los frágiles recursos naturales, mientras se contribuye de paso a la limpieza del medio ambiente y a la bioseguridad.

Mientras se reconoce que una gran gama de aplicaciones biotecnológicas están disponibles para nuestros países, no menos cierto es que la mayoría de nuestros países no cuentan con marcos regulatorios establecidos que garanticen la bioseguridad, inocuidad de alimentos, leyes de propiedad intelectual, sistemas de trasabilidad, y normas claras para el manejo y cuido de la biodiversidad. Consecuentemente, los países de la región tienen que avocarse, inexorablemente, a la implementación de marcos legales que permitas el aprovechamiento pleno de las aplicaciones de la biotecnología. Estas estructuras bioregulatorias deben ser establecidas de manera armónica para que puedan servir de plataforma no sólo de desarrollo a través del uso de las biotecnologías, sino también para fomentar la competitividad y viabilizar el comercio intra-países.

Reconociendo la contribución de la biotecnología, en términos de generar riquezas que se vierta en prosperidad para la gente, bajo marcos regulatorios regionales armónicos, es evidente también que la biotecnología puede influir positivamente en la competitividad de nuestros países. Los países estarían más prestos a competir en mercados globales en la medida que generen productos trazables e inocuos, características esenciales para la exportación.

El cumplimiento de acuerdos internacionales de comercio, gestión ambiental, utilización segura de plaguicidas y de conservación y utilización de recursos filogenéticos es parte de la agenda de los países, en donde la aplicación segura de la biotecnología es un factor clave del desarrollo. El fenómeno del bioterrorismo como nuevo elemento de atención en los sistemas nacionales de bio regulación, requiere de herramientas precisas de bio-diagnóstico que deben ser incorporadas en los mecanismos de regulación de la biotecnología y la biodiversidad.

Un tema de énfasis en la agenda biotecnológica es la falta de percepción y conciencia en cuanto a la compatibilidad y co-existencia de la biotecnología con otros sistemas de producción, como la agricultura orgánica y la agricultura ecológica. La biotecnología puede favorecer a una agricultura orgánica mucho más sostenible y rentable a través del suministro de variedades resistentes, bio pesticidas, biorreguladores y bio fertilizantes. De igual forma, el saneamiento de los suelos y aguas a través de prácticas de bioremediación contribuye a la obtención de alimentos con altos niveles de inocuidad. Más aún, los cultivos genéticamente modificados probados a través de las comisiones nacionales de bio seguridad y que expresan tolerancia a plagas y enfermedades son los ideales para producir alimento sin la aplicación de insumos exógenos artificiales.

Es evidente, también, que para ganar conciencia sobre los beneficios de la biotecnología se necesita fortalecer el aspecto de comunicación, más allá de los buenos deseos de los científicos e investigadores. Se necesita educación, comunicación, compartir la visión y una apertura que dé paso a la participación de todo el espectro de la sociedad. Los productores deben ser partícipes de la agenda de desarrollo de igual forma que los consumidores, los políticos, los periodistas y educadores. Una percepción pública consciente y positiva se construye con la participación de todos.

Los científicos, investigadores, reguladores y participantes, miembros de la red REDBIO/FAO, las instituciones anfitrionas dominicanas de REDBIO 2004 (IDIAF, CEDAF, CONIAF), miembros de la Fundación REDBIO Internacional, la Fundación REDBIO Argentina, la Fundación REDBIO de Chile y la Fundación REDBIO Dominicana, reunidos en Boca Chica, Santo Domingo, República Dominicana, como parte de las actividades del “V Encuentro Latinoamericano de Biotecnología Agrícola (REDBIO2004), alertan y declaran a la sociedad, gobiernos, instituciones y tomadores de decisión sobre:

Como “Meta del Milenio” en el ámbito de la biotecnología, se establece que las aplicaciones biotecnológicas deben orientarse hacia un mejoramiento sostenible de los niveles de vida de la pueblos, en especial de aquellos sectores afectados por condiciones de marginalización enfocando los desarrollos de la biotecnología en torno a los problemas más acuciantes de pobreza, inseguridad alimentaria, desnutrición, insalubridad ambiental, enfermedades y agotamiento progresivo de los recursos naturales.

Se urge priorizar las inversiones en torno al acceso, desarrollo y validación de paquetes tecnológicos que conduzcan al uso de las aplicaciones biotecnológicas ya disponibles en el mundo y orientarlas a buscar soluciones a los problemas de la Cláusula 1.

La región tiene la gran necesidad de invertir en la generación de recursos humanos en el área de la biotecnología para poder hacer viables la integración, acceso y aplicaciones biotecnológicas en nuestros países. De igual modo, una masa crítica de científicos en las ciencias biológicas es esencial no sólo para implementar los paquetes tecnológicos que ya existen sino para seguir los procesos innovativos.

Es inminente el establecimiento de marcos regulatorios que garanticen bioseguridad, inocuidad de alimentos, sistemas de trasabilidad, leyes de propiedad intelectual y la salvaguarda de la biodiversidad.

Entendemos que la biotecnología es absolutamente compatible con la agricultura orgánica, la agricultura ecológica, la agricultura limpia, la agricultura natural y cualquier otra denominación que promueva la inocuidad de los alimentos, la salubridad del medio ambiente, la protección y conservación de los recursos naturales y la ética humana.

Apoyamos la avanzada responsable y racional de la biotecnología en la genómica que conlleven a bio descubrimientos en el ámbito de la alimentación, medicina y la industria, siempre respetando la vida y en armonía con la ética humana y la propiedad original de los recursos.

Declaramos que, reconocemos la trascendencia de las aplicaciones de la biotecnología como herramientas para mejorar los niveles de vida de la gente, entendiendo que estas aplicaciones van desde lo más aplicado como la producción de material de siembra saneado hasta lo más fundamental como la avanzada en genómica vegetal y animal. De igual modo declaramos que estas aplicaciones deben hacerse bajo un marco regulado, con gran sentido de responsabilidad y ética.